
praxis a ras de suelo
.
.
.
fidelidad a ras de cielo
Puedes pisarme, zarandearme, incluso arañarme.
De poder, lo puedes todo o casi.
Tú vuela. Vuela, que te alcanzaré a ratitos, como un destello,
en tu reposo puntual
discreto.
Anda, hazlo y vuela.
(un día te abrazaré entera)